Harold Eugene Edgerton

Uno de los ejemplos más claros de que en ocasiones la línea entre ciencia y arte es muy difusa es el de Harold Eugene Edgerton (1903-1990).
Este ingeniero eléctrico inventó en 1926, siendo todavía un estudiante, un tubo de flash de gran potencia lumínica capaz de actuar en 1/1.000.000 de segundos. Este dispositivo, convenientemente actualizado, se sigue usando hoy en día como estreboscopio para realizar ráfagas de luz aplicables a la fotografía.
Con él, Harold Edgerton investigó durante décadas captando imágenes sorprendentes y que, sobre todo en su momento, permitieron comprender muy bien ciertos fenómenos físicos. Lo más llamativo es que muchas de estas fotografías tienen una innegable belleza plástica lo que las sitúa a medio camino entre lo experimental y lo creativo.










