Los homosexuales y la inquisición en Valencia

Una espeluznante historia. Textos contra sodomitas de la Inquisición de Valencia durante los siglos XVI y XVII.
Declaraciones de Bartolomé Juárez
Este joven relata minuciosamente sus pecados ante la Santa Inquisición de Valencia. Fue quemado el 24 de junio de 1574.
En la audiencia de la tarde de la Santa Inquisición de Valencia, nueve días del mes de Mayo de mil quinientos y setenta y tres años, estando en ella el señor inquisidor don Juan de Rojas, pareció mandado sacar de su cárcel un hombre del cual fue recibido juramento en forma, so cargo del cual prometió de decir verdad así en esta audiencia como en todas las demás que con él se tuvieren hasta la determinación de su causa, e que guardará secreto.
Preguntado, dijo que se llama Bartolomé Juárez, esclavo de Andrés Fernández, torcedor de seda, vecino de Valencia, que le servía de menear el torno, y dijo ser de edad de veintiún años y que le trajeron preso esta mañana a las diez horas, y después dijo que tenía veinte y cinco años.
Preguntado si sabe, presume, sospecha la causa de su prisión, dijo que él quiere pagar en esta vida y vivir y morir en la ley católica como buen cristiano, pidiendo que hayan misericordia de él porque él quiere decir la verdad, y es que estando éste esclavo de Pérez, hornero del portal nuevo, habrá tres años poco más o menos, un mozo, que se dice Jaime Inza, hijo de una que vende olivas en el mercado, de hasta veinte años, un poco cojo de una pierna, que al presente estaba en el horno de Bernat Forcadell a San Nicolás y al presente cree que está allí, que deprende flaquero, el cual cometió con éste el pecado contra natura de sodomía durmiendo los dos juntos en una cama, por tiempo y espacio de un mes, muchas veces, no se acuerda cuántas, y éste también cometió el dicho pecado de sodomía contra natura con el dicho Jaime Inza porque algunas veces éste era paciente y otras agente, y esto no lo entendió otra persona alguna porque ellos dos solos dormían en una cama en casa del dicho Forcadell.











