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Marc Vidal y Niño Becerra: hacia un nuevo (y doloroso) capítulo de la crisis en España

Marc Vidal y Santiago Niño Becerra, dos de las voces más influyentes del panorama económico español en Internet, resaltan hoy en sus respectivas columnas que el panorama en España es desalentador y que estamos entrando en una nueva fase de la crisis que destacará por su dureza y por su fuerte impacto sobre la población.

El analista económico Marc Vidal retrata hoy en su blog un panorama económico desalentador. Pese a las numerosas y diversas voces que insisten en que España no es Portugal ni Grecia, considera que la situación que atraviesan estos dos países es el futuro inmediato de los españoles.

Vidal afirma que el deterioro económico provocará una segunda etapa de turbulencias. Y cree que es irremediable: "Por mucho que hagamos, el agujero es tan profundo y oscuro que nos engulle inapelablemente. Les pasa a irlandeses, griegos y portugueses y nos va a pasar a nosotros, a los italianos, belgas y derivados".

En opinión del experto, las estrecheces que viven algunos de nuestros vecinos europeos, sometidos a los mandatos del FMI y la UE a cambio de la ayuda financiera que por ahora evita la quiebra de sus finanzas, las sufrirán pronto los ciudadanos españoles. Pone como ejemplo los casos de dos amigos suyos, uno residente en Grecia y otro en Portugal, que le cuentan cómo se está viviendo allí la evolución de la crisis.

"He hablado con un amigo en Grecia que dirigía una de las empresas más importantes de Tesalónika. Ahora se dedica, tras desayunar en casa de su madre, a tirarle piedras a cualquier coche oficial que pase frente suyo", relata Vidal.

Y es que, como dice Santiago Niño Becerra en La Carta de la Bolsa, "a los mercados les importa un rábano lo que sucede dentro de España, lo que les importa es que España tenga la mayor cantidad de pasta posible para pagar la mayor parte de lo que debe". Es decir, que da igual como consiga el dinero para pagar y si ese dinero sale de recortar las pensiones, el paro, las inversiones o lo que sea.

La escena que le describe a Vidal su amigo luso no es mejor: "Nadie mueve dinero, crece el trueque y los parados no se ocupan por no tener que facturar con el 24% de IVA que ahora les imponen. [...] Resulta que como no se puede pagar a los funcionarios, éstos se están convirtiendo en inspectores que lo inspeccionan todo para generar multas que subvencionen sus propios puestos públicos. Una cadena que sólo conduce al desastre".

Más recortes y... más impuestos

Según Becerra, el Estado necesita dinero adicional para seguir pagando y para seguir financiando medidas que favorezcan la competitividad de la economía. La subida del IVA podría ser la piedra de toque que contrarreste la futura rebaja de las cotizaciones sociales de las empresas, ya que se da por hecho que como aquí no se consume ni se consumirá lo suficiente pues habrá que vender fuera. Y que los turistas extranjeros dejen más dinero en el país pagando más IVA.

¿Generan empleo y bienestar esas medidas? "A su ciudadanía explíquele lo que quiera, a nosotros que más nos da. Pero que quede claro: los negocios son los negocios, y nosotros les dejamos pasta y ahora tiene que devolverla", ironiza Becerra.

Así las cosas, aumentar la competitividad de España a estas alturas significa más pobreza para la población que ya es pobre y más precariedad para la que todavía no lo es. Ahora es cuando viene, a juicio de Niño Becerra, una fase clave en la evolución de la crisis: "un plan medido y diseñado con escuadra y cartabón" para flexibilizar todo lo que se pueda el mercado laboral.

En definitiva, "la crónica de una muerte anunciada, la constatación de que sobra factor trabajo y población activa, la asunción de que no va a poder absorberse ni ahora ni cuando pase la crisis", sentencia Niño Becerra.

Fuente: El Economista


Cortocircuito Social (Por Marc Vidal)

Escribo camino a Los Ángeles para cerrar un importante acuerdo. Lo hago pensando en lo que se avecina. Hace años comenté que por el horizonte se avecinaba una enorme bola de mierda. Poco después hablé de quiebras bancarias, cierres de empresas y aumento de paro que multiplicarían por cinco los que había entonces. Más tarde empecé con lo de que la cosa se ponía fea en los circuitos bancarios, en los ayuntamientos y derivados. Ahora todo eso es ya una evidencia y el peso de lo cotidiano es tan alto que no podemos ni respirar. Hoy no voy a hablar de emprender, ni de huir, ni de internacionalizar, ni de redes sociales, ni de nada. Lo volveré a hacer mañana, hoy estoy bajo de moral.

Esta noche he hablado con un amigo en Grecia que dirigía una de las empresas más importantes de Tesalónika. Ahora se dedica, tras desayunar en casa de su madre, a tirarle piedras a cualquier coche oficial que pase frente suyo. Lo hace en equipo y rodeado de parados y embargados cada día durante cuatro o cinco horas. Como uno tiene amigos en medio mundo a veces hago la ronda para ver como andan. Ayer hablé con otro amigo, este portugués que vive en Oporto. Me describía su vida. Nadie mueve dinero, crece el trueque y los parados no se ocupan por no tener que facturar con el 24% de IVA que ahora les imponen. Quien sabe cocinar cocina a quien sabe cortar el césped, y éste se lo corta a quien tiene ropa que vender. Poco a poco se está desintegrando el modelo tradicional del capital y el valor asignado. Resulta que como no se puede pagar a los funcionarios, éstos se están convirtiendo en inspectores que lo inspeccionan todo para generar multas que subvencionen sus propios puestos públicos. Una cadena que sólo conduce al desastre.

En España las cosas no serán muy distintas me temo. Ahora ya sabemos que las elecciones serán en noviembre. No lo serán por un aspecto político, ni tan siquiera por que la evidente pérdida de sintonía entre el PSOE y la ciudadanía sea insoportable, que tampoco es para tanto, sino porque la segunda fase y definitiva del deterioro del modelo económico español se acerca irremediablemente. De acuerdo que “no nos dejarán caer”, seguramente no veremos la evidencia de la suspensión de pagos de la mayoría de organismos públicos, pero si notaremos la estrechez financiera.

Que hay que emprender, fijo, que hay que pensar en hacerlo fuera, lo recomiendo, pero que independientemente de eso vamos a asistir a la deconstrucción de una sociedad que se alimentaba de sus propia desidia y de sus márgenes comisionados también. Emprendiendo uno se enfrenta al sistema e incomoda al establishment también. Bienvenidos a la era de los recortes y de los pagos tributarios.

Hace unos días me confesaba un directivo de una entidad financiera española: “si la gente supiera la verdadera liquidez que tiene el sistema no se lo creería”. Y a todo eso la gente salió a la calle y se habló mucho de ello. Ahora algunos regresaron a sus ordenadores, otros a sus reuniones de barrio y la mayoría a un limbo líquido donde se regeneran las pasiones. Veremos en breve como todo esto del 15M y ahora 19J no era más que una mota de polvo que empezó a matizar un modelo social que va a tener que escuchar si o si a grupos sin portavoces ni líderes. El nuevo modelo requiere a los de dirigentes de siempre aunque ahora muchos digan que “han escuchado al pueblo“. Los indignados sólo es gente harta, exhausta de tanta humillación y en pleno proceso de recuperación de sus sueños.

Os dejo con el video que emitió hace pocos días France 2 sobre todo esto. Lo han subtitulado, pero os recomiendo que escuchéis el tono y la frecuencia de la voz en Off. Mañana volveré a intentar dar las claves de cómo tirar para delante, pero hoy no he sido capaz. Por mucho que hagamos el agujero es tan profundo y oscuro que nos engulle inapelablemente. Les pasa a irlandeses, griegos y portugueses y nos va a pasar a nosotros, a los italianos, belgas y derivados. En ese planteamiento de incerteza siniestra hay que poner los tacos y preparar el punto de partida.


Diga Ud. lo que quiera pero haga lo que le digo (Por Santiago Niño Becerra)

La realidad es tozuda y acaba por imponerse (aunque a veces como ahora sea por la puerta de atrás). España no tiene que caer. En todas partes, pero en España más, las cosas han de permanecer lo más tranquilas posibles. En todas partes se están vendiendo ‘duros a cuatro pesetas’, pero en España más: nadie se cree los números del Gobierno sobre crecimiento esperado, evolución del desempleo, etc. etc., pero cuando el Gobierno los airea se mira hacia otro lado (calculen el filón que aquí tiene la oposición, pero como el que oye llover, ¿por qué será?).

Diga Ud. lo que quiera pero haga lo que le digo. La Comisión Europea le dice a España que sí, que lo está haciendo muy bien, pero que para apoyar, sostener, ayudar a ese magnifiquísimo ajuste que España está haciendo sería conveniente, sería deseable, sería aconsejable, que España hiciese una serie de cosas adicionales. El Gobierno protesta, dice que eso no es necesario, pero lo hará, ¡lo hará!: ‘antes de que amanezca’, ¿alguien lo duda?.

Subir el IVA, los gravámenes sobre la energía, ¿se añadirán a la lista contribuciones sobre ‘la sal, los naipes y el pan’?: son impuestos medievales, y de los Borbones de la primera fase: de cuando pagaban los pobres porque la nobleza estaba exenta: son ineludibles. Se quieren reducir las contribuciones sociales a las empresas: para ganar competitividad, pero España tiene una de las presiones fiscales más bajas de Europa, es decir, que quienes la tienen más elevada son más competitivos. ¡Vaya!.

Si el Gobierno del reino quiere decir que la economía española va a crecer el 1,3% este año y el 2-coma-no-se-cuanto el que viene, que lo diga, pero los compromisos de déficit son los compromisos de déficit y el Gobierno se ha comprometido a que las cuentas del reino muestren un saldo del -2,1% en el 2014, así que en cuatro añitos el déficit en España tiene que bajar 7,1 puntos, y aquí es cuando empiezan a jugar las ‘recomendaciones’.

Recuerden: a ‘los mercados’ les importa un rábano lo que sucede dentro de España, lo que les importa es que España tenga la mayor cantidad de pasta posible para pagar la mayor parte de lo que debe. Cómo España consiga esa pasta a ‘los mercados’ les importa tres rábanos, lo que sí quieren asegurarse es que esa pasta va a estar en el cajón para cuando llegue el momento; y si España se gasta pasta en pensiones, o en el Inserso, o en arreglar carreteras, o en mejorar ferrocarriles, o en reducir las listas de espera de los hospitales, o en subsidios de paro, tendrá menos para pagar lo que debe.

Y como la actividad económica va a ‘ralentizarse’ (¿más?),: World Bank: aquí y vayan mirando: ESTE ARTICULO, eso quiere decir, por lo que respecta a España, que la recaudación fiscal va a caer, con lo que los acreedores tienen que asegurarse que España se asegura unos ingresos. ¿Los impuestos directos son más justos y equitativos?, sí, vale, pero aseguremos el tiro: grávense ‘los naipes, la sal y el pan’, y si se puede recaudar más por la vía directa, pues genial.

Ya, ya, aunque las cotizaciones sociales de las empresas bajen eso no va a mejorar su productividad, pero, bueno, si eso ayuda a que exporten un poquitito más y a que vengan más turistas, pues úsese la vía IVA, la IVO, o la que sea, que algo ya se sacará; que eso va a ayudar muy poco a la creación de empleo y menos de empleo no-precario, sí, pero que le vamos a hacer; que los ingresos del Estado para financiar el modelo de protección social van a reducirse, pues sí, es una pena, pobres españolitas y pobres españolitos; que subir el IVA aún reducirá más el consumo interno y que eso tendrá una incidencia negativa sobre el desempleo, bueno, son cosas que pasan: como siempre los de abajo son los que más padecen: lo ha dicho el actual Ministro de Economía de The UK.

España puede crecer lo que puede crecer y como puede crecer, por lo que puede recaudar lo que puede recaudar y como puede recaudarlo; por tanto, España puede tener la deuda que puede tener porque, por lo anterior, España puede pagar lo que puede pagar; y, como resumen del resumen, la ciudadanía española puede alcanzar el estándar de vida que puede alcanzar; y, como dijo el profesor Samuelson, si se fabrican muchos cañones se puede consumir muy poca mantequilla.

En estos pasados años a España se le han permitido muchas cosas que no le correspondían y a su población se la le ha hecho creer que ese estado de cosas iba a ser para siempre: ‘Lo quieres, lo tienes’. España ha consumido muchos cañones (importados) y mucha mantequilla (fabricada con inmigración y con baja productividad y vendida a precios espeluznantes) y todo: importación, fabricación y consumo, financiado a crédito. Algunos han hecho mucho negocio, otros algunos -algunos son los mismos-, obtuvieron beneficios estratosféricos, y casi todos creyeron que España era Hollywood, pero cuando la música dejó de sonar y las luces de la disco se encendieron el neón reveló que el sky de las butacas estaba raído, roto y con agujeros el de la zona de España. Y de los bolsillos de todos aquellos que habían estado bailando en la pista asomaba un papel con unas letras impresas: ‘Deuda’.

¡Uauuuuu!, ¿y ahora?. ‘Ahora toca pagar lo que se debe, y no me explique historias’, dicen los acreedores. Y añaden: ‘A nosotros nos da igual que Uds. tengan unos saldos fiscales interregionales absurdos e ilógicos: las regiones que tienen la deuda más gorda son las más preocupantes; y nos da lo mismo que su población tenga carencias en ciertos servicios; y pasamos de que sobre población ocupada y de que tenga menos empleados públicos que otras economías; y nos la refanfinfla que si baja el gasto público su paro vaya a crecer más y que si sube los impuestos que gravan ‘la sal, los naipes y el pan’ su población se empobrezca más. Ud., nos debe pasta y nos la tiene que pagar, y si no nos la paga le enviaremos a unos muchachos con gabardinas y gafas de sol que le van a poner en todas las listas negras que existen y no va a poder ni sonarse. ¿Nos ha entendido?. A su ciudadanía explíquele lo que quiera, a nosotros que más nos da. Pero que quede claro: los negocios son los negocios, y nosotros les dejamos pasta y ahora tiene que devolverla’.

Y sí, esto le está sucediendo a muchos, pero a España le está sucediendo más. Y no, no piensen en eso porque eso ya no: el bosque de Sherwood pronto será el jardín de un magnate, y Robin Hood fichó hace tiempo por una corporación y está residiendo en Panamá.

Diga Ud. lo que quiera pero haga lo que le digo. Ya está aquí: la ¿cuarta fase? de la Reforma Laboral. ‘Pérdidas permanentes’, ‘pérdidas transitorias’. ¿Con qué valoración de activos?, ¿con qué nivel de existencias?, ¿con qué volumen de impagos?, ¿con qué precios de venta?. ¿Qué deberá entenderse por pérdidas transitorias?, ¿cómo tendrán que demostrarse las previsiones?. Esta nueva normativa dentro de la Reforma Laboral también va reducir la tasa de temporalidad?.

No hace falta darse cuenta de que se trata de un plan medido, diseñado con escuadra y cartabón: facilitación y abaratamiento del despido, agilización del proceso de despido, favorecimiento de la negociación colectiva hacia fórmulas flexibles, también de las condiciones laborales y de trabajo, vinculación de los incrementos salariales ya-se-verá-a-qué, generalización de los descuelgues en convenios y acuerdos, regulación del derecho de protesta; en el entre medio: la reducción de las pensiones -ya- y la próxima, pienso, reducción en las cuotas sociales que las empresas pagan. ¿Figuraba todo esto en el programa electoral con el que el partido en el Gobierno concurrió a las elecciones del 2008?. ‘Es que han cambiado las circunstancias’. Vale, ¿se le preguntó a ese partido que haría si cambiaban las circunstancias?.

Es la crónica de una muerte anunciada, la constatación de que sobra factor trabajo, y población activa, la asunción de que no va a poder absorberse, ni ahora ni ‘cuando pase la crisis’, de que la productividad en España es la que es y así va a seguir siendo, por eso a quienes aún puedan contratar se les asegura hoy que van a poder hacerlo más fácilmente, y que más fácilmente van a poder prescindir de quienes contraten, y de forma más barata; y mañana, pienso, se les asegurará que van a poder remunerar menos, que por ellos menos cuotas sociales tendrán que pagar, y más sumisos se les podrá exigir que sean. Todo con la esperanza de que se pueda exportar alguna cosa más y de que vengan algunos turistas adicionales.

¿Por qué lo llamarán competitividad cuando de lo que se está hablando es de empobrecimiento?. Para que la economía española sea más competitiva la población española ha de ser más pobre y la parte de esa población que esté ocupada ha de estarlo de forma más precaria. La economía española se está mexicanizando porque no puede ir hacia ningún otro lado. ¡Tremendo!.

Pero el objetivo de la Reforma Laboral continúa siendo, naturalmente, la reducción de la tasa de temporalidad.

Diga Ud. lo que quiera, o no diga nada, total …

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Univesidad Ramon Llull.

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