Bando municipal

Escrito por JR Chaves el . Publicado en Para el descojone

0
0
0
s2sdefault

La vida municipal regala perlas que nos hacen sonreír.

La Declaración de la Independencia americana de 4 de Julio de 1776 sentaba el derecho a ” la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”-

La Constitución española de 1812 en su artículo 6 afirmaba: ” El amor de la Patria es una de las principales obligaciones de todos los españoles y, asimismo, el ser justos y benéficos.”

Pues bien, con menor rango pero con similar candor, ayer se publicó por la Alcaldesa de Madrid, Ana Botella, un Bando con motivo de la proclamación de Felipe VI que mas allá de los Bandos recordatorios de normas, ofrece un ejemplo de glucosa y gozo que recuerda el mantra de los Hare krishna.

1. Veamos las palabras gozosas que incorpora el Bando:

- ” Os invito a vivir ese día memorable con alegría, orgullo y esperanza”

- ” Os convoco a expresar vuestro afecto y lealtad(…) el caluroso homenaje”

- ” Os animo a testimoniar nuestro pleno respaldo a los nuevos Reyes”

- ” Os animo a que celebremos en las calles de nuestro querido Madrid la proclamación del Rey DonFelipe VI para que, cuando se abra esta nueva página del futuro de nuestra Nación, nos encuentre más unidos y más orgullosos que nunca de ser españoles.”

2. Bien está con los tiempos que corren, el traer normas y Bandos que nos muestren un mundo feliz, en vez de tijeretazos, sanciones, tasazos y otros mandobles al Estado de Derecho.

Aunque tampoco hay que pasarse, que una cosa es la Monarquía parlamentaria y otra los fastos y adulación propia de los Reyes de cuentos de los hermanos Grimm.

Las normas, los Bandos y actos de los poderes públicos no deben adentrarse en la esfera emocional y fuero interno de los ciudadanos pues es el único reducto libre que debe quedar exento de propagandas y masajes. El lenguaje preferido por dictadores, regímenes totalitarios o gobiernos feudales se nutre de alabanzas y mantras de felicidad y loas al líder, con la velada finalidad de que la repetición y propaganda contribuye a que parezca realidad lo que no lo es. 

3. Es cierto que el Ayuntamiento de Madrid y su Alcaldesa (que no son sospechosos de totalitarismos, dejémoslo claro) ante el acto de proclamación del nuevo monarca algo tienen que decir, y el Bando puede ser el instrumento para contribuir a ello.

Ahora bien, mejor que ese poso adulador y empalagoso sería sencillamente invitar a que en dicho día se eviten altercados, se mantengan limpias las calles, se eviten los ruidos estridentes y en la medida de lo posible se respete la solemnidad del acto.

Es más, no sobraría dejar claro que el Bando se dirige a todos los madrileños pero respetando a aquéllos que no comparten la figura de la monarquía o que no deseen participar en los fastos.

4. Me atrevería a apostar a que la génesis de ese Bando se ha convertido en asunto de Estado, y ha pasado por infinidad de manos: técnicos, relaciones públicas, eventuales, concejales, Comisiones informativas, gabinetes de prensa, alguien del partido político, y como no, por el previo criterio de la Casa Real.

5. Y ya con todos los marchamos, el resultado es como todo lo que no es espontáneo y vivo: un pastel empalagoso. Y hablando dcoasteles y monarcas, me viene a la mente la sensibilidad de la que fuera Reina de Francia, María Antonieta, que en tiempos de la revolución francesa cuando las turbas le gritaban que no tenían pan, llegó a comentar: “ Pues si no tienen pan, que coman pasteles“. Tal era la distancia entre monarca y pueblo, que afortunadamente se ha acortado sustancialmente en nuestros tiempos, aunque la pompa, el oropel y los bandos jabonosos no ayudan a la cercanía y “humanización” de los monarcas.

6. Creo que el siguiente paso será seguir la senda de Bután, país que hace pocos ańos abandonó el PIB como único indicador de crecimiento, pues como afirmaba su primer ministro “porque el crecimiento no es eterno, los recursos naturales son limitados y lo único que nos ha dejado este medidor es un futuro lleno de incógnitas”. De ahí que Bután decidió cambiar de modelo de crecimiento y apostó por medir el bienestar de su país en función de lo que realmente importaba a sus habitantes: la felicidad.

Desde entonces, su gobierno se encarga de medir cada año la Felicidad Nacional Bruta (GNH, por sus siglas en inglés) y rige su política de crecimiento según esta noticiade acuerdo a unos principios que equilibran las necesidades del cuerpo y la mente, promoviendo otro tipo de desarrollo como es la cultura, la educación, el bienestar y el respeto al medio ambiente”.

No estaría de más que el Presidente del Gobierno o el del Parlamento o el del Consejo Económico y Social apostaran por lo propio con una Nota Explicativa, Bando o Decreto-Ley. Eso. Felicidad por Decreto-Ley.

Fuente; Contencioso

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

UK betting sites, view full information www.gbetting.co.uk bookamkers