Mitin

Escrito por Daniel de Culla el . Publicado en Elogio del Rebuzno - Por Daniel de Culla

0
0
0
s2sdefault

Mi Amigo Godo, como el mismo dice, "es pepero hasta la mierda". Tiene en casa una colección de espadas heredadas de generación. En vertical, colgada en la pared, tiene la de san Fernando y, de un lado a otro, cruzándola, están las de Isabel la Católica y Fernando, la de Carlos V y Felipe II, la del gran Capitán y Francisco Pizarro, la de Lansquenete, soldado de infantería alemán del siglo XVII, y un espadín que él dice ser del siglo XVIII. A mí, Esopo, me importa un bledo si son originales o de imitación, pero lo cierto es que quedan muy guapas en el comedor, pues ellas y él mismo son insignificantes.

En su estantería veo ejemplares de enciclopedias sobre Alimentación y medicina; libros sueltos como el "Mein Kampf", Discursos. Obras completas de José Antonio, el número 1 fotocopiado de El Fascio, y otros de canciones populares, una biblia, que me dice riendo "es de los testigos de jehová", y un misal, todo ello dividido entre separadores de espadaña, campanarios en miniatura formados por un lienzo de pared de yeso en el que hay practicados sendos huecos, tres, para las campanas; campanitas a las que yo toco su badajuelo, que las hace sonar, espaciando, poniendo espacio entre las revistas y los libros.. También, unos ejemplares puestos en horizontal y separados a manera de vómito que brota repentinamente de la boca de una colección por encuadernar de la Historia de España, y encima del primero, como pisándoles, una cabeza de cartón con la boca abierta enseñando una lengua o pedazo de metal que sale y se mueve desde dentro de la campanilla, como la de un "tragabolas" También observo unas bolitas sonoras con caracteres chinos del Tao.

Hemos quedado para ir a un mitin, "de tus amigos", como dice Godo, por diversión y recreo.

- Andando y votando, políticos al pesebre, le digo yo.

Salimos y cruzamos un descampado ancho, dilatado y vasto. El me dice.

-Háblame una vez más de lo que decía tu abuela sobre los mítines a los que iba, y que iba a todos, siendo como era de ninguna ideología, que siempre me ha gustado. Le respondo:

-La sabiduría de una abuela es variadísima y muy similar en lugares y tiempos. Mucho más que la de los abuelos.

Hago un alto abriendo y separando el aire al respirar como hacen las plumas de las aves con la cola. Voy a seguir, pero me corta Godo:

-Sí, ya sé, los abuelos sólo saben Rebuznar.

Reímos, y sigo:

-Mi abuela siempre les prometía el voto tanto a los unos como a los otros. A todos les decía que sí, que les votaría, y luego no votaba a ninguno. Para ella, todos los políticos no tenían cuatro palmos de cerebro, pero si las manos largas para meterlas en el Erario público, como ahora. Decía que el discurso es siempre el mismo. Y ponía un ejemplo; este:

"Ciudadanos y ciudadanas, compañeros y compañeras, en este juego de cartas que es la política, los cuatro palos de la baraja son nuestros. El As de espadas es nuestro, y vosotros sed felices y estad contentos de seguir entre la espada y la pared. Tenemos el As de copas, y vosotros las copillas que, si las llenáis de vino, os pueden aliviar en las desgracias. También, tenemos el As de bastos, y vosotros puesta vuestra vida y esperanza en él, porque en situaciones comprometidas os golpearán los cuartos traseros del cuerpo del traje que os cubre las espaldas. El As de oros es nuestro y vosotros, arrodillados, tenéis que dirigir vuestros ojos a él y venerarle, que es el que designa los presidentes, los alcaldes, y los priores de conventos.

Pero esto sí, que si perdéis un cortaúñas o un monedero, lo encontraréis, los unos, en la casa del pueblo, donde os dirán que lo dejéis para la causa del pueblo; y los otros, lo encontraréis en la sacristía o en la casa del cura donde os pedirán que lo dejéis para el culto porque el señor cura es muy culto".

-Cuánta vaina, exclamó Godo. Es como todas las apropiaciones perdidas por el pueblo. Que lo del pueblo es para la Iglesia, y a la gente que la den por donde amargan los pepinos, ¿ No te parece?

-Calla, y déjame seguir, le reprocho. Y sigo:

-"La política, decía la abuela, es como la espada de Bernardo, que ni pincha ni corta, que no sirve para nada, aunque, a veces, los políticos usan espadas godas que se escriben con "J", jota.

-No jodas, exclamó Godo, riendo.

-Sí, jodo, le replico. Y estoy con la abuela cuando dice que la política es el arte de machacar y quebrantar el lino o cáñamo para sacarle el tamo y poderlo hilar, como se hace con el pueblo majadero. Que los políticos son poco diestros en oratoria, pero sí en insultos o en cualquier otra cosa soez o en bastardía. Entérate que un mitin es como un congreso, taller donde espadistas del embuste, cual charlatanes de rastro en la plaza de Cascorro en Madrid venden mentiras para un receptáculo común de las gentes encerrado en el espata o bolsa membranosa, que es espita o cañuto como el que se aplica a un agujero practicado en una cuba para que salga por él el líquido que contiene, "el opio del pueblo", que Marx diría.

- Entonces los políticos, me corta Godo, siempre viven amparados en la hipocresía, ¿no?

-Pues sí, respondo. Los políticos al igual que todos los sacerdotes y gurús del mundo fundan su bien solamente en engañar y alucinar al pueblo, con sus miras puestas en la "Flor de Fullería"

-Daniel de Cullá

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

UK betting sites, view full information www.gbetting.co.uk bookamkers