Varios insolentes

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A la juventud con conciencia de clase

Escrito por El Canuit. Posted in Varios insolentes

En especial a ti Bibiana y a otros muchos jóvenes que nunca entrareis a formar parte del sistema

Hacia 1850 Thomas  Jefferson predijo lo que hoy nos está pasando.

“ Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite que un día los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privaran a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día que sus hijos se despertaran sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron”

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Presagio de una herida

Escrito por Raquel Ortiz. Posted in Varios insolentes

Miro la cama coronada de fotografías. Bocas que vomitan sonrisas y se han ido cerrando con el paso del tiempo. Calientes alientos, asmas multiplicadas por la emoción, inhalaciones, olores y sabores que no van a regresar de un paraíso olvidado colocado entre las ingles y el cerebro. Miro la cama y abro la maleta. No hay nada que llevarse. Abandonar es la única vacuna posible para curar el asfalto, incendiada ciudad que me ha corrompido. Vagones atestados. Ojos vacíos. Edificios. Promesas incumplidas.  Ya no hay lugar para la carrera, detenerse a estudiar los bordes del equipaje es la única esperanza.  ¿En qué me he convertido? . Como una bomba la caja de pandora explota ante mis ojos, atenaza la herida con un espejo roto, presagio de que la mala suerte es buena compañera, después de ella no hay otro cobijo que el asco del paseo. He sudado millas del metro a la oficina, del metro a la epidemia del hogar consagrado, del metro a la tasca donde amaneciendo el holocausto me emborrache a solas, exterminando la cordura en cada vaso de whisky sin respetar la línea que rompía el tabique hasta llegar a la cama. Y es  allí donde me han descubierto. Donde me he desnudado. Me colocaron un peso pesado a la espalda y he sudado millas desde el peso hasta soltar amarras.

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Un culebrón en plasma

Escrito por Raquel Ortiz. Posted in Varios insolentes

Si he aceptado escribir en este sitio es porque tengo una relación de amor con la Insolencia. Lo que comenzó como una aventura esporádica donde los brotes de sinceridad se vomitaban con gusto y sin piedad es, a día de hoy y con el paso de los años, una enfermedad esquizofrénica que me exprime y desenfrena…