Imprimir

De los placeres de cagar

Escrito por La Choni. Posted in Poesía alternativa

De los placeres sin pecar, el más dulce es el cagar,
con un periódico extendido, y un cigarrillo encendido
queda el culo complacido, y la mierda en su lugar.
Cagar es un placer; de cagar nadie se escapa:
caga el rey, caga el Papa, caga el buey, caga la vaca
y hasta la señorita mas guapa, hace sus bolitas de caca.
Viene el perro y lo huele, viene el gato y lo tapa.
Total, en este mundo de caca, de cagar nadie se escapa.
Qué triste es amar sin ser amado, pero más triste es cagar
sin haber almorzado. Hay cacas blancas por hepatitis,
las hay blandas por gastritis, cualquiera que sea la causa
que siempre te alcanza, aprieta las piernas duro
que cuando el trozo es seguro, aunque esté bien fruncido el culo,
será, por lo menos, pedo seguro.

No hay placer más exquisito, que cagar bien despacito.
El baño no es tobogán, ni tampoco subibaja.
El baño es para cagar, y no pa’hacerse una paja.
Los escritores de baño son poetas de ocasión
que buscan entre la mierda su fuente de inspiración.
Vosotros que os creéis sagaz y de todo os reís,
decidme si sois capaz de cagar y no hacer pis.
En este lugar sagrado, donde tanta gente acude,
la chica se pasa el dedo y el tipo se lo sacude.
Caga tranquilo, caga sin pena, pero no se te olvide tirar la cadena.
El tipo que aquí se sienta y escribir versos se acuerda,
no me vengan a decir que no es un poeta de mierda.
En este lugar sagrado donde acude tanta gente
hace fuerza el más cobarde y se caga el más valiente.

Artículos similares:
En la adolescencia te descubrí Y desde ese día vivía sin vivir en mi. Por la noche te ensoñaba, Te imaginaba y mi temperatura subía, Nunca pensé que serías Lo que yo más anhelaba.
En una humilde aldea el Jueves Santo la pasión predicaban y, entre tanto, los payos del lugar que la escuchaban a lo vivo la acción representaban, imitando los varios personajes en la figura, el
Fábulas prohibidas de Félix María Samaniego Primera bendición: la mujer satisfecha Reñía una casada a su marido porque no estaba bien favorecido por la naturaleza, y a gritos le decí
Recuerdo una vez que me llevaste al monte Yo era virgen pero tú me llevabas ventaja Con tu romanticismo arábigo me dijiste: "Bájate la faja, maja" y yo obedecí.
Allá en tiempos pasados salieron desterrados de la Grecia los dioses inmortales. Un asilo buscaban, cuando en nuestro Hemisferio se fundaban diversas religiosas monacales, y entre ellas, por

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar