Te quiero como amigo, imbécil

Si hiciéramos un repaso por nuestra jodida vida sentimental, nos daríamos cuenta de la cantidad de sandeces que hemos tenido que escuchar o decir a lo largo de los años; sí, esas malditas frases tan manidas, tan socorridas y de paso, tan poco originales como: "necesito tiempo para encontrarme a mí misma", "me gustas mucho pero no es el momento", "te quiero pero debo poner orden en mis ideas y mi corazón", "sé que dejándote me pierdo a una gran persona pero es que en estos momentos no sé lo que quiero".... en fin, excusas, excusas y más excusas; o mejor dicho, mentiras, mentiras y más mentiras.
Pero si hay una frase que se lleva la palma de la estupidez y la mentira, esa es: "te quiero como amigo".
Analicémoslo:






