Las mujeres influyentes del Tercer Reich

el . Publicado en II Guerra Mundial

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Aunque la guerra se lo suele considerar como cosas de hombres, al igual que en todos los aspectos de la vida, las mujeres, inevitablemente, forman parte de todo. Durante la Segunda Guerra Mundial, un gran número de mujeres influyeron en los acontecimientos y los hombres del partido nazi de varias maneras, a través de su amor, apoyo y, a menudo, a través de sus acciones. El tiempo como esposas, amantes, amigas o incluso combatientes, algunas mujeres desempeñaron un papel importante en el esfuerzo bélico del Tercer Reich.

Hanna Reitsch

Famosa aviadora alemana, tanto por los records deportivos que obtuvo, como por su valentía a la hora de probar todo tipo de aviones y su entrega a la causa nazi hasta los últimos días de Hitler, a quien visitó en el bunker, atravesando con un ligero Fieseler Fi 156 las líneas soviéticas que rodeaban Berlín.

Hanna Reitsch, nació en Hirschberg, Silesia, Alemania, el 29 Marzo de 1912, hija de un oftalmólogo, director de un centro de salud de los ojos en esa ciudad. Cuando niña solía visitar la clínica con su hermano Kurt alentando a los pacientes, en especial los niños y eso despertó su interés por la profesión. Hanna era rubia, menuda y llena de vigor y llegaría a ser un símbolo de la valentía y el coraje en Alemania.

Cuando creció, sus aspiraciones fueron convertirse en doctora misionera, volando su propio avión, pero primero, debía cumplir una promesa hecha a su padre de estudiar para doctora. Al finalizar sus estudios, ya el Tratado de Versalles le había cortado las alas a Alemania, por tanto, Hanna sólo pudo tomar clases de planeadores en Grunau, convirtiéndose en una excelente aviadora de planeadores.

En 1931 era estudiante de medicina y estableció una marca de duración de vuelo sin motor, con 5h30m -que se convirtió luego en 11h30m, en el año 1933. Un año después, en 1934, estableció el record de altura para una mujer, 2800 metros. En 1936 obtuvo otro record, esta vez de distancia para planeadores, con nada menos que 305 kms, marca que volvió a batir en 1939. También en 1936, se adjudicó el record de altura para mujeres con 2800 metros.  En 1937 cruzó los Alpes en un planeador, toda una hazaña, considerando que el primer aviador que cruzó los Alpes, fue el peruano Jorge Chavez, pero lo hizo en un avión Bleriot a motor, el 23 de setiembre de 1910.  Hanna en toda su carrera, estableció más de 40 marcas mundiales de altura y velocidad, tanto con planeadores como con aviones a motor de explosión, Jet y cohete, hecho que no ha sido igualado por otra mujer en el mundo.

Siempre estuvo presente implantando marcas y su fama se extendió, siendo solicitada para actuar en películas y también para formar parte de una expedición, que estudió el clima en Sudamérica.  Hitler la hizo Capitán de Aviación Honoraria, la primera mujer en recibir tal honor.

En 1937 era una ferviente partidaria del Nacionalsocialismo y con la reinstitución de la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) fue solicitada como piloto de pruebas, cargo que aceptó más que encantada, por ser llamada para servir a su país.  Ella llamaba a los aviones "Guardianes de las Puertas de la Paz."

En esos años, en que se forjó la nueva Luftwaffe, Hanna estuvo en primera fila participando en los desarrollos tecnológicos que hicieron de la aviación alemana, la fuerza más poderosa del mundo. En 1941 Hitler le otorgó la Cruz de Hierro de Segunda Clase, por el trabajo que realizó con el objeto de encontrar un método para cortar los cables y derribar los globos de barrera antiaérea británicos.

Hanna probó todos los aviones que produjo la Luftwaffe, desde los planeadores de transporte de tropas y los primeros helicópteros alemanes (Focke-Achgelis), el diminuto misil cohete Henschel Hs 293, hasta el primer avión cohete del mundo, el Me 163. En su primer vuelo con ese avión, Hanna despegó y en minuto y medio lo elevó a una velocidad de 804 km/h, con un ángulo de 65º, hasta los 9.150 metros de altura. Un record de velocidad y altura, no solo para Hanna sino para el ser humano. En uno de los vuelos de prueba del Me 163, Hanna resultó herida tras un aterrizaje forzoso y el avión quedó semidestruido. Por supuesto que Hanna no podía estar ausente en las primeras pruebas de la bomba voladora V-1 que utilizaba un motor cohete, e iba equipada con una cabina durante esas primeras pruebas.

Hanna Reitsch fue una nacionalsocialista convencida y sincera. Desde que conoció a Hitler quedo impresionada por la personalidad del Führer, en quien confió hasta el último momento. Fue sin duda alguna, una mujer de cualidades muy especiales, con dotes fuera de lo común en su condición de mujer y también en lo que respecta a la aviación. Dio muestras de gran valor durante toda su vida y en especial en 1945, cuando Alemania se encontraba agonizando. Hitler llamó a Berlín al General von Greim, quien en esos momentos tenía una relación amorosa con Hanna. Ambos salieron de Munich el 26 de abril de 1945, en un caza FW 190 escoltados por otros 15 aviones con la intención de abordar un helicóptero con el que cruzarían, primero las líneas americanas y luego las rusas, que ya rodeaban la capital germana. Hanna hizo el vuelo parada en la parte posterior del asiento del piloto, medio inclinada hacia adelante. Volaron a través de las líneas americanas, sorteando los antiaéreos y los cazas P-40. Pero, encontraron al helicóptero destrozado y abordaron un Fieseler 156, para completar el viaje. Con el frágil avión, Greim y Hanna en el asiento trasero, cruzaron el cielo berlinés en medio del fuego de la artillería soviética. Greim fue herido y Hanna piloteó el avión por encima del cuerpo del general, logrando hacerlo aterrizar casi en la puerta de la Cancillería. Dos días después, luego que Greim fue condecorado y nombrado Comandante General de la Luftwaffe, en reemplazo de Göring, regresaron a Munich en el mismo avión, para reunirse con el Almirante Dönitz, nombrado sucesor de Hitler.

Al terminar la guerra, Hanna fue hecha prisionera, retenida durante 15 meses, sometida a intensos interrogatorios y finalmente liberada en 1946.

En 1951 escribió su autobiografía titulada ‘Mein Leben’, renombrada en las traducciones de 1954, como ‘The Sky is my Kingdom.’. Un año después, fue la única mujer que compitió en el Campeonato Internacional de Planeadores de Madrid, donde se adjudicó la Medalla de Bronce. En 1955 ganó el Campeonato de Planeadores de Alemania, también como la única competidora de sexo femenino. En 1957 en esa misma competencia, ganó otra Medalla de Bronce y estableció dos marcas de altura, para mujeres.

En 1959, estuvo varios meses en la India, haciéndose amiga de Indira Gandhi y el entonces Primer Ministro Nehru a quien llevó a pasear en planeador, sobre Nueva Delhi. En 1962, Hanna Reitsch dirigió la Escuela Nacional de Planeadores de Ghana, donde fue confidente del Presidente Kwame Nkrumah.

Hanna Reitsch falleció en Frankfurt am Main, el 24 de agosto de 1979, a la edad de 67 años.

Fuente del texto: Exordio

Eva Braun

Eva Braun, nació el 6 de febrero de 1912 en Munich, hija de un maestro de escuela y de Franziska una modista quienes tuvieron tres hijas, Ilse, Eva y Gretel. La familia de Eva era una típica familia católica de clase media baja.

Eva no era una estudiante muy aplicada, destacaba en los deportes y en todo tipo de actividades físicas, pero era un tanto perezosa para los estudios. La joven era rubia, atlética, delgada y elegante. Amante de los deportes, la música y el baile. Le apasionaba el ski acuático, la gimnasia, el alpinismo, la natación y el ciclismo. Como buena amante de la naturaleza adoraba a los animales y por eso le gustaba tener mascotas.

Muchos historiadores la tildan de cabeza hueca y poco inteligente, capaz sólo de interesarse en las novelas rosa como extremo ejercicio intelectual. Sin embargo, hizo un gran esfuerzo por educarse y saber comportarse socialmente, por eso pudo ser una buena anfitriona aunque sin llegar a tener modales refinados.

Después de terminar sus primeros estudios, se graduó como secretaria. A los 17 años, Eva trabajaba como asistente de oficina en el estudio de fotografía de su amigo Heinrich Hoffman, que fue el fotógrafo oficial de Hitler. Más tarde se convirtió en ayudante de laboratorio para el procesamiento de las fotografías. Fue en el laboratorio que Eva adquirió la gran afición por las fotos y el cine. Donde quiera que fuera, Eva llevaba cámaras de fotografía y de cine en 16 mm y gracias a esa afición es que hoy se encuentran cientos de fotografías y películas de la época que pasó con Hitler en el Berghof (Nido del Águila). En el laboratorio, conoció a Hitler en 1929 de quien se enamoró inmediatamente. Su padre no estaba de acuerdo con esa relación, no porque se tratara del hombre más poderoso de Alemania y de Europa, sino porque sabía que el no se casaría con Eva, sino que la mantendría como su amante. En una carta a su hermana Ilse, Eva describió a Hitler como "un caballero de cierta edad, con un gracioso mostacho y llevando un gran sombrero de fieltro." Eva tenía 21 años y Hitler 43.

Después de la muerte de la sobrina y amante de Hitler, Geli Raubal, Eva se dedicó a consolar a Hitler convirtiéndose en su amante mientras vivía en su apartamento en Munich. Pero Eva debía soportar los celos que sentía por las mujeres que acosaban a Hitler, como la hija de Hoffman, por ejemplo. En 1935, después de uno, de al menos dos intentos de suicidio, Hitler le compró una casa en un suburbio de Munich cerca a su casa paterna y le puso a su disposición, un automóvil Mercedes con chofer. En el primer testamento de Hitler, Eva Braun aparecía como la primera beneficiaria de sus bienes. En caso de muerte ella debía recibir £600 al año por el resto de su vida.

En 1936 se mudó al Berghof en Berchtesgaden donde se convirtió en la anfitriona de la casa. Eva era indiferente a la política y se mantenía alejada de los círculos más íntimos de Hitler. Eva vivía una vida solitaria en la casa de retiro del Führer y lo mismo hizo más tarde en Berlín. Muy raras veces apareció con Hitler en público, al extremo que muy pocos alemanes conocían su existencia. Incluso algunos íntimos del Führer desconocían cuál era la exacta relación que existía entre el Führer y la inquieta y no poco atractiva Eva Braun. De hecho Hitler prefería evitar sugerencias de intimidad y demostraba sentirse incomodo al encontrarse con ella en compañía de invitados.

Eva pasaba la mayor parte del tiempo haciendo ejercicios, meditando, leyendo novelas baratas, viendo películas románticas y preocupada con su apariencia personal. Para matar las horas de aburrimiento, invitó a su prima de 20 años Gertrude Weisker, quien años después escribiría un libro relatando las horas pasadas durante ese verano en el Berghof.

Su lealtad absoluta por Hitler nunca se hizo del todo evidente, hasta el atentado del 20 de julio de 1944, cuando le escribió "Desde nuestro primer encuentro juré seguirte a donde fueres, aún hasta la muerte. Sólo vivo para ti mi amor."

En abril de 1945, se mudó al Bunker del Führer y a medida que los rusos se aproximaban a la Cancillería, Hitler la urgía a salir de Berlín, pero se negaba diciéndole que ella era la única persona que le sería fiel hasta el final.

Ante la inminente llegadas de los rusos al bunker, el 29 de abril de 1945, Hitler y Eva Braun contrajeron matrimonio. Al día siguiente, 36 horas después de la ceremonia y dos minutos después del suicidio de Hitler, Eva se suicidaba a su vez, tomando veneno. Por órdenes expresas del Führer los cuerpos fueron incinerados en los jardines de la Cancillería sobre el bunker.

Los familiares de Eva Braun sobrevivieron la guerra. Su madre Franziska, que pasó los últimos años de su vida en la granja familiar de Ruhpolding en Bavaria, murió en 1976, a la edad de 96 años.

Fuente del texto: Exordio

Leni Riefenstahl

Helene Bertha Amalie «Leni» Riefenstahl (Berlín, 22 de agosto de 1902 – Pöcking, Baviera, 8 de septiembre de 2003) fue una actriz y cineasta alemana, célebre por sus producciones propagandísticas durante la Alemania nazi.

Primogénita de un industrial de la calefacción, Riefenstahl nació en Berlín. Desde su infancia demostró interés en la pintura. Comenzó su carrera artística como bailarina, aunque tuvo que dejar la danza a causa de una lesión de rodilla. Se inició en el cine como actriz y posteriormente pasó a la dirección con Das Blaue Licht (La luz azul, 1932) que, tras ser premiada en el Festival de Venecia, la lanzó a la fama internacional.

En ese mismo año escuchó a Adolf Hitler en un mitin y le ofreció todo su talento y colaboración. A través de Rudolf Hess, Hitler le ofreció filmar la concentración del Partido Nazi en el Campo Zeppelín de Núremberg en 1933 ya que el dictador se había quedado muy impresionado con el primer trabajo de Leni como directora cinematográfica con Das Blaue Licht (La Luz Azul, 1932). Riefenstahl aceptó la propuesta y realizó lo que hoy se conoce como La Trilogía de Nuremberg, uno de los documentales político-propagandísticos más efectivos jamás filmado, formada por:

  • Der Sieg des Glaubens (Victoria de fe, 1933)
  • Triumph des Willens (El triunfo de la voluntad, 1934)
  • Tag der Freiheit: Unsere Wehrmacht (Día de libertad: nuestras Fuerzas Armadas, 1935)

Su siguiente obra importante como directora fue el megadocumental de más de cuatro horas de duración Olympia (Parte I Festival de las Naciones y Parte II Festival de la belleza, 1938), en la que filmó los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, conocidos como las Olimpiadas de Hitler. Verdadero hito cinematográfico ya que nunca antes se habían filmado unos JJ. OO. Sobre este film pesa la controversia de ser también un trabajo propagandistico a favor del régimen nazi, debido a su alto contenido político. Aun así, cabe destacar los avances técnicos y de producción utilizados por Riefenstahl en estos trabajos, ya que fue pionera en la utilización de medios y formas de rodaje y posproducción muy comunes hoy día en las producciones audiovisuales, pero indudablemente innovadores en la época.

Leni, trabajadora incansable colaboró en algunos aspectos con Albert Speer, cuando era uno de los arquitectos en el régimen nazi, en la creación de la famosa Catedral de luz.

Poseedora de una figura y belleza excepcionales, su figura fue tipificada y caricaturizada como el tipo de mujer fatal del régimen nazi en muchas cintas de dibujos animados y filmaciones norteamericanas de la época, cosa que ella rechazaba.

Si bien Leni Riefenstahl posteriormente arguyó ser simpatizante de Hitler en sus inicios, progresivamente fue distanciándose de la figura del gobernante. Negó haber sido además amante de Hitler, era amiga de Rudolf Hess y amiga personal de Albert Speer y se estableció una profunda animadversión mutua con Joseph Goebbels. En 1938, Leni Riefenstahl se casó con un oficial de la Wehrmacht llamado Peter Jacob. Durante la guerra, perdió a su hermano en el frente ruso. Su padre moriría el 20 de julio de 1944 afectado por un cáncer, el mismo día del atentado contra Hitler.

Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, Leni Riefenstahl tuvo problemas en su vida privada, su matrimonio fracasó y además el gobierno francés se empeñó en enjuiciarla. Riefenstahl rechazó estar vinculada con el régimen nazi, aduciendo que sus filmes y trabajos sólo habían sido producto de un servicio profesional contratado y que ella había cumplido de acuerdo con las directivas nazis (véase Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Hitler), sin hacer una apología por convicciones personales.

Sin embargo, estas apologías aún son objeto de controversia debido al alto grado de vinculación que tuvo con los altos círculos nazis, y es un hecho que ella nunca pudo desprenderse del estigma del Nazismo. También se la señaló como amante de Hitler, hecho que ella negó, limitándose a reconocer que el líder alemán la pretendió en alguna ocasión sin que ella aceptase (lo mismo ocurrió con Goebbels). Más tarde rechazó los horrores del nazismo.

Finalmente, en 1948, fue eximida de culpabilidad; no obstante, se le confiscaron todos sus bienes.

A partir de la década de 1950, Riefenstahl inició una nueva y estimulante etapa profesional, esta vez como fotógrafa. A finales de la década siguiente produjo una detallada y bella documentación fotográfica sobre un pueblo africano, los Nuba, y en años posteriores realizó varias producciones sobre la vida submarina. Su estilo fue imitado por varios fotógrafos de revistas de gran tirada.

Aun en su senectud, Leni desarrolló una gran actividad en pro de su arte, llegando a sufrir un grave accidente que le dejó con problemas dorsales y en la cadera (sobrevivió a la caída de un helicóptero).

Su vida fue plena de vivencias y amor al arte fotográfico, el cual constituye su más preciado legado.

Riefenstahl falleció a los 101 años en su casa de Poecking, a la orilla del «Starnberger See», en Baviera. La cineasta, que padecía cáncer y problemas dorsales, falleció mientras dormía, tras un progresivo deterioro de su salud.

Fuente del texto: Wikipedia

Ilse Hirsch y los Werewolf

El 23 de marzo de 1945, Hitler proclama el conocido como "Discurso Werewolf", llamando a la guerra de guerrillas contra la ocupacion aliada. Deseaba el Führer que cientos de miles de hombres se unieran a la lucha guerrillera contra el invasor. Solo lograron reunirse algo más de 5 mil hombres, muchos de ellos niños de 13 a 15 años, otros veteranos dispuestos a morir por su Führer peleando hasta la muerte contra millones de tropas aliadas que atacaban por tres frentes. Esos guerrilleros recibieron el nombre de Werewolf o Werwolf, nombre tomado de la mitología nórdica, de unos seres mitad hombres y mitad lobos que atacaban al ganado y seres humanos, en especial niños y mujeres.

La Organización Werewolf, fue una idea de Heinrich Himmler, que concibió el plan como una forma de resistencia en la retaguardia enemiga, a semejanza de los sufridos en sus carnes en rusia y demas territorios ocupados. En octubre de 1944, se reunieron el HJ-Jugendfuhrer Artur Axmann, el SS-Obergruppenfuhrer Hans Adolf-Prützmann, el Jefe de la RSHA Ernst Kaltenbrunner y el Obsturmbannfuhrer Otto Skorzeny. Prützmann fue puesto al mando de la organización y del reclutamiento de los voluntarios. El entrenamiento correria a cargo de los Cazadores de Otto Skorzeny. Los mandos serían escogidos entre voluntarios sin experiencia apoyados por oficiales de las Waffen-SS y del Heer. Como Cuartel General y lugar de entrenamiento escogieron el Schloss Hulchrath, un castillo medieval del Siglo XIV que se levanta en una colina cerca a Erkelenz. Los primeros 200 voluntarios llegaron a Hulchrath en noviembre. Otros centros de entrenamiento fueron montados en Bavaria y en los suburbios de Berlín. La mayoría de los reclutados para convertirse en Werewolf, pertenecían a las Juventudes Hitlerianas y a las Waffen-SS y fueron entrenados en tácticas guerrilleras, incluyendo técnicas de franco- tiradores, sabotaje, incendios, emboscadas, uso de explosivos etc.

Pequeños bunkers especiales distribuidos por toda la geografia Alemana fueron repletos de suministros, armas y municiones. la Gestapo les proporciono falsas identidades para que pudieran pasar como civiles comunes, sin conexion con el aparato nazi. Pese a todo, la efectividad del plan fue todo, menos un exito, debido a las rivalidades de los mandos, que se preocupaban mas en destacar como los creadores de la idea, que en obtener los resultados para los que fueron creados. Ademas, los Werewolf tenían la falsa idea de que contarían con una fantástica red logística de apoyo, capaz de mantenerlos operativos durante años y eso no fue así.

Empezaron con pequeñs ataques a soldados aliados a los que sorprendian solos o como mucho en parejas, para pasar mas tarde a atentar contra los "colaboracionistas" con el regimen de ocupación.

Uno de los mas notables fue el Dr. Franz Oppenhoff de 41 años, que habia sido nombrado alcalde por las fuerzas de ocupación de Aachem (Aquisgrán), la primera ciudad alemana en caer en manos del enemigo. Como Oppenhoff fue puesto en el cargo por los mandos militares aliados, los Werewolf lo consideraron un traidor y lo condenaron a muerte. Para matarlo, los Werewolf planificaron y ejecutaron la Operación Carnaval, en la que participarian Ilse Hirsch de 22 años, el Teniente-SS Wenzel, su operador de radio Sepp Leitgeb, Karl Heinz Hennemann y Eric Morgenschweiss de 16 años. Para realizar la operación fueron preparados en el Castillo de Hülchrath. Se lanzados en paracaídas a las afueras de la ciudad de Aachem. Los guerrilleros se dirigieron a la ciudad, con Ilse como guia, pues la conocía muy bien. Oppenhoff de 41 años, su esposa y sus tres hijos vivían en la calle Eupener Strasse, en el nº 251. Una vez alli, llamaron a la puerta y apenas Oppehoff la abrió, Wenzel y Leitgeb le acribillaron a quemarropa.

Mientras escapaban de la ciudad, Ilse Hirsch tropezó con el alambre de una mina que al explotar le produjo graves heridas en una rodilla y causó la muerte a Sepp Leitgeb. Después de pasar un largo tiempo en el hospital, la chica regresó a su casa en Euskirchen. Una vez finalizada la guerra, los miembros del comando, excepto el Teniente Wenzel, fueron capturados. En el "Juicio Werewolf" realizado en Aquisgrán en octubre de 1949, declararon culpables a Hennemann y Heidorn y fueron sentenciados a cuatro años de prisión. Ilse y Eric Morgenschweiss por su edad, fueron absueltos. Más tarde, Ilse se casó, tuvo dos hijos y vivió a sólo unos kilómetros del lugar en el que participo en el terrible crimen. El Teniente Wenzel nunca fue encontrado y su suerte se ignora.

Otro caso, fue el asesinato del Mayor John Poston, jefe de enlace del Mariscal de Campo Bernard Montgomery. También tuvieron éxito con el General N.E. Berzarin que era el comandante soviético de Berlín Oriental y que fue asesinado en Charlottenburg en junio de 1945. Fue asesinado también por los Werewolf, el General Maurice Rose, quien fue el general judío más antiguo de Estados Unidos.

Los ataques aislados de los Werewolf duraron desde 1945 hasta 1947, cuando ya casi todos habían sido aniquilados y la mayoría inutilizados, al no poder coordinarse. La organización original, a cargo de las SS y de las Juventudes Hitlerianas resultó desmantelada y nunca logró crear grupos que pudieran actuar en la clandestinidad. Hasta 1947, se publicaron panfletos y había transmisiones clandestinas dando cuenta de los atentados que efectuaban los Werewolf acosando a las fuerzas de ocupación. Ese mismo año, comenzaron también a realizar atentados contra los "colaboradores" alemanes o los "derrotistas" aquellos que manifestaban que ya no había nada que se pudiera hacer para evitar la ocupación. Alemania estaba destrozada, aun asi, los Werewolf volaban cualquier planta eléctrica o de distribución de agua que estuviera funcionando, para evitar que cayera en manos del enemigo. Los atentados a fábricas y centros de trabajo que todavía quedaban en pie, enfrentaron a los Werewolf con los trabajadores que luchaban desesperadamente por defender el único medio de vida posible a su alcance. Esto ocurrió en especial en el Ruhr y la Alta Silesia.

Los aliados y los soviéticos reaccionaron con controles muy estrictos recortando los derechos de los civiles a reunirse. Los retos y las amenazas de los Werewolf eran respondidos con represalias colectivas, en especial por parte de los soviéticos y de los franceses. En algunos casos las fuerzas de ocupación dispararon contra rehenes y arrasaron poblados donde ocurrieron actos de sabotaje. Era práctica común de los rusos el arrasar cualquier poblado donde ocurriera el más simple acto de resistencia. En el este, en los territorios que pertenecieron al Tercer Reich y que fueron anexados a Polonia y Checoslovaquia, el hostigamiento de los Werewolf a las fuerzas de ocupación, fue la excusa para deportar a millones de personas de ascendencia alemana hacia el oeste, en marchas forzadas que causaron la muerte de más de 3 millones de civiles.

Fuente del texto: El Gran Capitán

Magda Goebbels

Si bien Adolf Hitler contrajo matrimonio con Eva Braun, antes de que ello ocurriera el título de primera dama del Tercer Reich había sido ocupado por Magda Goebbels, esposa de Joseph Goebbels, el Ministro de Información y Propaganda del Partido Nazi.

Entre la crueldad y el romanticismo de una vida que fue interrumpida por el suicidio en el momento en que cayó el gobierno del Führer, durante su desenvolvimiento en la política alemana nazi, Magda constituyó el paradigma de la mujer aria superior, base de los principios que pregonaba Adolf Hitler.

Su nombre completo fue Johanna Maria Magdalena Ritschel, con el cual fue bautizada al nacer el 11 de noviembre de 1901 en la ciudad de Berlín, siendo hija de una relación ilegítima entre su madre, llamada Magdalena, y el ingeniero Oscar Ritschel.

Sus padres se casaron luego del nacimiento de la pequeña Magda, pero poco después se divorciaron, y su madre se casó con un judío llamado Richard Friedländer, para luego trasladarse a la ciudad de Bruselas.

Desde muy joven, Magna demostró poseer un espíritu libre indómito y una personalidad fuerte y avasallante. Su ambición la llevó en 1921 a contraer matrimonio con Günther Quandt, un industrial millonario que tenía veinte años más que ella.

Este primer matrimonio dio como resultado el nacimiento de Harald, primer hijo de Magda, el cual con el correr de los años se convirtió en piloto de la Luftwaffe. Poco después, precisamente en el año 1929, Magda decidió separarse de Quandt, dejándole a este la custodia de su único hijo.

Uno de los momentos claves en la vida de esta mujer se produjo el 1 de septiembre de 1930 cuando decidió afiliarse al Partido Nazi, al quedar totalmente seducida y embelezada con la parafernalia del movimiento.

Su carácter le permitió trepar rápidamente dentro del partido, y pocos meses después de haberse afiliado logró convertirse en la ayudante privada de Joseph Goebbels, quien al conocerla inmediatamente se enamoró de ella.

Magda era una mujer que no sólo destacaba del resto por su belleza física, sino también por su gran inteligencia y su espíritu apasionado, que volcó por completo en favor de la causa nazi, lo que rápidamente la llevó a ser una de las preferidas de Adolf Hitler.

Incluso, algunos historiadores aseguran que entre Magda y el Führer existió un romance, y que en realidad el matrimonio con Goebbels fue sólo una pantalla para continuar siendo amante de Hitler, ante la negativa de este para contraer matrimonio.

Más allá de las especulaciones, lo cierto es que el 19 de diciembre de 1931, Magda y Joseph Goebbels unieron sus vidas en matrimonio, con una boda que tuvo como testigo a Hitler. A partir de ese momento, la casa de los Goebbels, más que un hogar se convirtió en un cuartel general en el que solían reunirse los principales dirigentes nazis.

Debido a que el Führer aún era soltero, Magda comenzó a desenvolverse ocupando el lugar de primera dama del nazismo, desarrollando distintas labores de propaganda, acompañando a las viudas de la guerra, siendo miembro activo de la Cruz Roja, y demás.

Su entrega incondicional y pasión por Hitler, más allá de haber sido un amor platónico o no, la llevaron a ser totalmente fiel al nazismo, y en más de una ocasión se la podía escuchar decir que sentía un amor más profundo y poderoso por el Führer que por su propio marido.

Del matrimonio con Goebbels llegaron al mundo cinco niñas y un niño, los cuales fueron bautizados Helga, Hildegard, Helmut, Holdine, Hedwig y Heidrun, nombres cuya inicial correspondía a la H de Hitler.

Fueron muchas las batallas ganadas por el ejército del Tercer Reich durante la Segunda Guerra Mundial, pero en el mes de abril de 1945 la causa que había comenzado Hitler en 1941 estaba perdida, luego de ocurrido el desastre de Stalingrado y el desembarco de Normandía.

Los soviéticos, sedientos de venganza, ya se encontraban en las puertas de Berlín, próximos a ingresar a la ciudad, tomarla y capturar a los mandatarios del partido nazi, quienes se hallaban refugiados en el bunker de la cancillería.

Ante la realidad, Adolf Hitler y su flamante esposa Eva Braun se quitaron la vida el 30 de abril de 1945, a los que le siguieron algunos de los altos mandos nazis que sabían que no podrían tolerar una vida sin Nacional Socialismo.

Magda decidió tomar el mismo camino. Así fue que un día después de la muerte del Führer, la esposa de Goebbels narcotizó a sus seis hijos y luego les hizo tomar una cápsula de cianuro. Inmediatamente, Magda y su marido se dirigieron decididos al jardín de la cancillería y se suicidaron.

Según las posteriores declaraciones de Gertraudl Humps Junge, secretaría general de Hitler, antes de envenenar a sus hijos Magda le habría dicho: "Es mejor que mis hijos mueran a que vivan en la vergüenza y el oprobio. Nuestros hijos no tienen sitio en una Alemania como la que habrá después de la guerra".

Después de la muerte, al igual que sucedió con los cuerpos de Hitler y su esposa, los Goebbels habían dispuesto ser incinerados, con el fin de evitar que los soviéticos los utilizasen como trofeos de guerra.

Durante los años setenta, los restos de Magda, Joshep Goebbels y los de sus hijos fueron reducidos a cenizas, las cuales fueron arrojadas a las alcantarillas de Berlin Este.

Si quieres conocer más sobre la vida de Magda Goebbels, te recomendamos la lectura del libro titulado "Diario de 1945" de Joseph Paul Goebbels, y la película "Der Untergang", dirigida por Oliver Hirschbiegel.

Fuente del texto: Seres crueles y brutales

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